China dio un paso más en la lucha por evitar contagios de COVID-19: probará varias vacunas en humanos.

Y es que esta semana acaba de recibir luz verde para realizar pruebas clínicas de las vacunas en personas.

 

¿De dónde vienen?

Aunque ambas vacunas utilizan patógenos inactivos, informó un funcionario del ministerio de Ciencia y Tecnología chino, fueron desarrollados en diferentes laboratorios.

Uno de ellos el Sinovac Biotech, laboratorio en Beijing que recibió aprobación de la Agencia de Medicamentos y Seguridad Alimentaria el pasado lunes.

 

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El otro es Instituto de Productos Biológicos y de Virología, con sede en Wuhan, que recibió su autorización el domingo.

Ellos se suman a la Academia Militar de Ciencias Médicas y el grupo chino de biotecnología CanSino, que trabajan en una vacuna desde el pasado 16 de marzo.

 

¿Qué más hace China contra la COVID-19?

Entre otros proyectos desarrollados se encuentra el uso de virus de gripe atenuada o ácidos nucleicos.

Este tipo de tratamientos se encuentran en fase de evaluación o en pruebas con animales, informó el funcionario.

De hecho, uno de los tratamientos más prometedores es el que utiliza células madre, el cual se ha usado en más de 200 casos en Wuhan, ciudad donde nació el virus.

Lo anterior fue confirmado en conferencia por Sun Yanrong, subdirectora del Centro Nacional de China para el Desarrollo de Biotecnología del Ministerio de Ciencia y Tecnología.

También se ha progresado con las terapias de plasma convaleciente, las cuales han mostrado buenos efectos en más de 700 pacientes.

Además, se trabaja en el desarrollo de una inmunoglobina humana a partir de plasma convaleciente de COVID-19.

Con esto se busca aplicarse en pacientes, pero también como protección inmune-pasiva de grupos de alto riesgo.

 

Largo camino por recorrer

Aunque anuncios como estos dan esperanza sobre el fin de esta enfermedad, no podrían aplicarse de manera inmediata.

China es sólo un país más que desarrolla tratamientos y vacunas contra el virus, pero el plazo mínimo estimado para crear una vacuna eficaz es de 12 a 18 meses.

 

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