Con 12,000 diarias, Perú puede presumir ser la nación que más pruebas de COVID-19 realiza en América del Sur.

Esto es posible gracias a un “ejército” anónimo de más de 1,000 trabajadores de la salud que a diario recorren las casas de los peruanos.

 

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El proceso de selección

El personal sanitario, que trabaja desde temprano, asiste a las casas de personas que llaman para reportar que se sentían enfermos.

El tiempo de respuesta es de días o semanas, en lo que se desahoga la lista de espera.

 

Trabajo de “sol a sol”

El personal recorre calles llenas de polvo en colinas desérticas de la capital o barrios deprimidos.

Se trata de un trabajo cansado y agotador, en el que participan desde laboratoristas hasta médicos cirujanos.

La información recabada se almacena en una tableta, y los datos son recibidos en una central en la capital que almacena y procesa las cifras obtenidas hasta las tres de la tarde.

 

¿Cuántas pruebas se han hecho?

De acuerdo con el presidente Martín Vizcarra, en el país se han realizado 121,400 exámenes en un mes.

Él afirma que ni Argentina, Brasil o Colombia realizan pruebas como Perú.

 

Así se cuida a los trabajadores de la salud

Después de realizar pruebas positivas, los empleados se rocían con una botella de alcohol de pies a cabeza.

Luego, se sacan el corro y el uniforme desechable, que incluye el mandil, cubrebocas, cubrezapatos y lentes protectores.

Esto se almacena en una bolsa roja, que más tarde es incinerada, para evitar los contagios.

 

¿Qué dicen las voces críticas?

Estas pruebas, que sirven como primer filtro en el protocolo para detectar el virus, no tienen una certeza del 100 por ciento.

Eso afirman los críticos de la gestión del mandatario, quienes agregan que más de la mitad de las pruebas son rápidas inmunocromatográficas.

 

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