Ya pasaron casi cuatro meses desde que se notificaron los primeros casos de COVID-19 en China y más de dos meses desde que la OMS la declaró una pandemia… y las cosas podrían empeorar.

Este fue el mensaje que compartió el jefe de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus a inicios de semana.

 

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Y es que, durante su conferencia de prensa del lunes 20 de abril, declaró que, sobre el COVID-19, “lo peor está por venir”.

 

¿De dónde sale este mensaje fatalista?

Actualmente, la mayoría de los países han implementado la cuarentena, en muchos casos obligatoria.

Pero muchos países han comenzado a relajar sus pedidas restrictivas, lo que motivó al jefe de la OMS a dar la advertencia.

Entre estos gobiernos sobresalen los asiáticos y europeos.

Además, algunos expertos señalan que es posible que países con sistemas de salud menos desarrollados, como África, puedan tener un pico en los contagios.

 

Comparativas “de miedo”

Adhanom recientemente comparó al COVID-19 con la devastadora gripe española de principios del Siglo XX.

Para el funcionario, dicha “gripe”, que mató a 100 millones de personas, es similar al COVID-19, pues “tienen una combinación muy peligrosa”.

Pero, a diferencia de 1919, hoy en día tenemos tecnología que nos puede permitir prevenir que el desastre acabe con millones de vidas.

 

¿Qué alimenta la pandemia?

De acuerdo con el líder de la OMS, son las divisiones entre personas y partidos políticos las que hacen más fuerte esta pandemia.

“Este virus es peligroso. Se aprovecha de las grietas entre nosotros cuando tenemos diferencias”, indicó.

Para Tedros, la enfermedad es “el enemigo público número uno. Este es un demonio contra el que todos deberían luchar”.

 

Los planes de la OMS

Entre abril y mayo, la Organización Mundial de la Salud planea:

  • Enviar 180 millones de mascarillas quirúrgicas a diversos países.
  • Solicitar 30 millones de equipos para diagnosticar COVID-19 (en 4 meses).

 

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