La dictadura militar de Augusto Pinochet sigue siendo una herida abierta para el pueblo chileno. Dicha llaga volvió a sangrar cuando la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, buscó hacer públicos los testimonios de todas las personas que fueron torturadas durante este régimen.

Lo anterior provocó un debate a nivel nacional en el país sudamericano debido a que el gobierno se había comprometido a revelar dicha información cuando se cumplieran 50 años del golpe militar.

Pero, ¿por qué las víctimas de las torturas se oponen a que los testimonios no salgan a la luz todavía? La respuesta es que ellos no desean ver cómo sus familiares se enteran de las humillaciones a las que fueron sometidos.

La Comisión Valech, un organismo creado por el gobierno chileno para investigar todos los crímenes durante la era Pinochet para poder compensar a las víctimas de estos delitos, logró documentar 28 mil 459 testimonios de personas que sufrieron torturas a cambio de prometerles que no harían públicas sus declaraciones hasta haber pasado 50 años del fin.

El resultado final de las indagaciones fue un saldo de 40 mil víctimas, si se suma a los asesinados, desaparecidos, torturados y presos políticos, según datos de la mencionada Comisión

La presidenta Bachelet ha tratado de acabar con el debate chileno sobre el destape de los testimonios diciendo que no se revelarán los nombres de las víctimas, no obstante, esta medida sigue siendo criticada debido a que la ejecutiva no ha dejado en claro el objetivo de haber sacado a la luz dichas declaraciones.

Han pasado 30 años del fin de la dictadura de Augusto Pinochet y este acontecimiento ha dejado en claro que esta era aún sigue causando incomodidad en Chile.

Comments

comments

Deje su respuesta

  • (not be published)