El Supremo Tribunal Federal de Brasil aprobó que las escuelas enseñen ciertas religiones, sin embargo señaló que no pueden obligar a los estudiantes a asistir a dichas clases y que deben contar con permiso de sus padres para participar.

La Constitución brasileña señala que las clases de religión deben estar disponibles para alumnos de entre 9 y 14 años de edad, pero no se especificó lo que debe enseñarse.

Por otra parte, el juez Luis Roberto Barroso, quien votó en contra de las clases de religión en las escuelas públicas, advirtió que la decisión pone en riesgo el control secular de las escuelas.

«Una religión no puede utilizar espacios públicos para promover su fe. Esto sería una apropiación privada de espacio público», expresó.

Comments

comments

Deje su respuesta

  • (not be published)