donald trump

Foto: Especial

Ocho meses bastaron para que altos ejecutivos en Estados Unidos decidieran marcar distancia y dejar solo al magnate neoyorquino Donald Trump, a quien creían capaz de defender los intereses del gremio.

La conducta y los comentarios del mandatario estadounidense frente a las diferentes amenazas que se han presentado para el país norteamericano, junto a los enfrentamientos en Charlottesville, en el estado de Virginia, han generado en estos empresarios preocupación al considerar en peligro no solo sus finanzas, sino también su integridad y reputación ante el mundo.

Los primeros en abandonar el consejo fueron el CEO de Tesla, Elon Musk, y el exdirector de Uber, Travis Kalanick, luego de que el gobierno estadounidense abandonó el tratado de París, el cual busca combatir el cambio climático, y por impulsar una ley que vetaba a inmigrantes de varias nacionalidades musulmanas.

Al poco tiempo, los CEO’s de Intel, Merck y Under Armour se unieron a Musk y Kalanick, para renunciar al Consejo de Fabricantes estadounidenses. Merck, por su parte, sostuvo que los líderes deben “rechazar claramente las expresiones de odio, fanatismo y supremacía que van en contra del ideal estadounidense de que todas las personas son creadas iguales”.

El golpe más fuerte para los consejos empresariales llegó cuando Larry Fink, el director de Blackrock, el fondo de inversión más grande del mundo, anunció su salida del consejo de asesores a través de una carta, en la que expone al clima de intolerancia y racismo como los principales factores de su renuncia.

Durante los escasos meses que lleva como Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien sueña con transformar al país en el mejor del mundo (Make America Great Again), ha fracasado en ser el líder o esa “pequeña esperanza” que la nación de inmigrantes buscaba.

Visita Las Américas Post Facebook.

Comments

comments

Deje su respuesta

  • (not be published)