El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, donó recientemente lo equivalente a tres meses de su salario presidencial, es decir, 100 mil dólares, al Departamento de Educación norteamericano; sin embargo no es la primera vez que un mandatario lleva a cabo este tipo de acciones.

Al revisar la historia, presidentes como Herbert Hoover (1929-1933) y John F. Kennedy (1960-1963), también estadounidenses, no cobraban los sueldos presidenciales en su totalidad, sino que los destinaban a apoyar distintas obras de caridad.

También en el continente americano, pero hacia el sur, se encuentra el ex presidente de Uruguay, José Mujica (2010-2015), también conocido como el presidente más pobre, ya que de los 12 mil 500 dólares mensuales en los que estaba estimado su salario como mandatario uruguayo, sólo tomaba para sí el 10 por ciento, es decir, unos mil 250 dólares, y el resto estaba apartado para fines benéficos.

Su esposa, Lucía Topolansky, hacía lo mismo, y cuando se le preguntaba a Mujica el porqué de sus acciones, respondió que él podía vivir con esa cantidad, porque muchos uruguayos también lo hacían, incluso percibiendo mucho menos dinero.

Siguiendo sus pasos, ahora en Argentina, el ex presidente Mauricio Macri, apenas asumió la presidencia en 2015, informó que una parte de los aproximadamente 11 mil 300 dólares que recibiría como jefe de Estado estarían destinados a apoyar al comedor Los Piletones, la misma organización que recibió sus donaciones durante su gestión como alcalde de Buenos Aires, entre 2007 y 2015.

Se estima que la suma de dicha donación rondaba los 4 mil 700 dólares; sin embargo, el portal La Nación indica que cuando consultaron con Presidencia sobre la donación, señalaron que era un dato “del ámbito privado” y no brindaron detalles.

Pasando a Egipto, Abdelfatah al Sisi, quien funge como presidente desde 2014, anunció para la fecha que renunciaría a la mitad de su sueldo mensual, valorado en aproximadamente 5.859 dólares más la mitad de sus propiedades no para obras benéficas propiamente, sino para ayudar a Egipto a salir de la crisis económica que atravesaba.

Respecto a Trump, bien conocido por ser un exitoso empresario antes de llegar a la presidencia, y cuya fortuna está valorada en aproximadamente 3.7 mil millones de dólares, muchos aseguran que su sueldo como presidente (que supera los 400 mil dólares anuales) no representan nada para el magnate, pues no necesita ese dinero.

Regresando al continente americano, en Venezuela, se encuentra el caso de Hugo Chávez; fuentes aseguran que en 1999, el mandatario ofreció su salario (entonces unos mil 250 dólares) para becar tres estudiantes, pero no se materializó, en cambio, en el 2014, se pidió a los militantes del partido oficialista PSUV que donaran lo equivalente a un día de sueldo para financiar la organización política.

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