Para los fieles seguidores de Hugo Rafael Chávez Frías el 28 de julio es una fecha importante, pues “su comandante” estaría cumpliendo 63 años si su lucha contra el cáncer no hubiese terminado el 5 de marzo de 2013, en el Hospital Militar de Caracas, ciudad capital de Venezuela.

Ese día su vida llegó a su fin, pero no así su legado; quienes creyeron que el deceso de Chávez significaba el nacimiento de una nueva república que dejara atrás las ideas socialistas que tan marcadamente había dejado implantadas en sus seguidores, han tenido que reconocer, entre la rabia y la incredulidad, que estaban en un error.

El ex presidente venezolano sabía que su paso por esta tierra tenía el tiempo contado, pero no estuvo dispuesto a aceptar que junto con él moriría su revolución, por lo que se encargó de preparar al pueblo para que recibiera a su sucesor, Nicolás Maduro, quien en ese momento se desempeñaba como vicepresidente.

Cuatro años más tarde, y luego de gobernar al país por casi 14 años, es evidente que uno de sus mayores legados fue la polarización de los venezolanos, no hay grises; o colindas con el oficialismo o no lo haces y te conviertes en un opositor y por ende en un traidor de la patria, como en repetidas oportunidades lo ha señalado el mismo Maduro en varias de sus alocuciones.

Para Gilberto Flores Montaño, un profesionista de 26 años quien salió de Venezuela por ir tras mejores oportunidades para él y su familia, el mayor legado de Chávez es justamente la diáspora de venezolanos más grande en la historia de su país; unos 2.500.000 de venezolanos han emigrado del territorio nacional, lo que representa un 8,3 por ciento de la población total, mientras otros preparan sus papales para llevar adelante su “plan de escape”.

Alfonzo José Pirela, otro venezolano radicado en México desde hace casi dos años, el legado del ex presidente fue crear conciencia de que el Comunismo no es un modelo a seguir, “por muy buenas intenciones que haya podido tener, así haya dicho que su prioridad era el pueblo, simplemente ni el Comunismo ni el Socialismo son sostenibles, y el ejemplo ya nos lo habían dado la Unión Soviética y Cuba, pero no hicimos caso” dijo.
Pirela fue secundado por Yadira Rivera, también venezolana en el exterior, quien añadió que “o somos todos libres en democracia o somos todos iguales en dictadura”.

Para los defensores del chavismo, las cosas son diferentes, pues aunque venezolanos como Ylai Pérez de Caruci, de 27 años, mantenga que el chavismo sólo dejó “la generación más grande de gente ignorante y conformista con las migajas que el gobierno les daba a cambio de votos”, ellos mantienen que su comandante sólo le regresó el poder al pueblo, quien había quedado olvidado por la oligarquía; algo que piensan defender a pesar de no encontrar alimentos o medicinas.

“Nos moriremos de hambre pero aquí estaremos defendiendo la patria, como bien dice ‘Cuando el clarín de la patria llama, hasta el llanto de la madre calla” fueron las palabras expresadas recientemente por la ex canciller de la República, Delcy Rodríguez, en una visita de candidatos a Ciudad Tiuna.

Rodríguez dejó el cargo tras postularse como candidata a la Asamblea Constituyente convocada por Maduro, quien paradójicamente procura cambiar la Carta Magna dejada por Chávez, este domingo 30 de julio.

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